Hay lugares que invitan a quedarse un poco más de lo previsto. El Port de Sóller es uno de ellos. Entre el azul del Mediterráneo, las montañas de la Serra de Tramuntana y las fachadas que acompañan el paseo marítimo, este rincón del noroeste de Mallorca conserva una personalidad muy particular: la de un antiguo puerto marinero que hoy sigue viviendo de cara al mar.
La imagen de nuestra terraza en Ses Oliveres resume bastante bien esa manera de disfrutar del puerto. Sombra, vegetación mediterránea, buganvillas desbordándose sobre el paseo y mesas que esperan a quienes deciden detenerse después de una mañana de playa o de un paseo junto al agua.
Un puerto natural entre el mar y la montaña
El Port de Sóller se encuentra aproximadamente a cuatro kilómetros del núcleo de Sóller y ocupa una gran bahía natural rodeada por las montañas de la Serra de Tramuntana. Durante siglos, su situación lo convirtió en un importante refugio para pescadores y en una vía de comunicación marítima fundamental para el valle.
Hoy es uno de los lugares más agradables para pasear junto al mar en Mallorca. El paseo recorre buena parte de la bahía y permite alternar la playa con pequeñas tiendas, terrazas y restaurantes.
Desde el puerto también parten excursiones marítimas hacia algunos de los paisajes más conocidos de esta costa, como Sa Calobra, el Torrent de Pareis o Cala Tuent.
Las playas del Port de Sóller
Uno de los grandes atractivos del puerto es que no hace falta alejarse del núcleo urbano para disfrutar del Mediterráneo. La bahía alberga zonas de playa como Platja d’en Repic, junto a su paseo marítimo, lo que permite combinar fácilmente unas horas de baño con una comida o una caminata por el puerto.
Es precisamente esa proximidad entre playa, paseo y restaurantes la que hace que el Port de Sóller resulte especialmente cómodo para pasar el día entero sin necesidad de grandes desplazamientos.
Cómo llegar al Port de Sóller
Una de las formas más características de llegar es hacerlo a bordo del tranvía histórico de Sóller. La primera línea eléctrica entre Sóller y su puerto fue inaugurada en 1913 y recorre unos 4,8 kilómetros entre huertos, jardines y el valle hasta alcanzar el mar.
Si se parte desde Palma, también es posible llegar a Sóller en su famoso tren histórico y continuar después hasta el puerto en tranvía. Los horarios actualizados pueden consultarse directamente en la web oficial del Ferrocarril de Sóller.
También se puede acceder por carretera y en transporte público. La información actualizada sobre autobuses, aparcamientos y accesos está disponible en la web turística oficial de Sóller.
Y después de la playa, una mesa junto al mar
Después del paseo, del tranvía o de unas horas de playa llega otra de las mejores maneras de conocer Mallorca: sentarse a comer.
En Ses Oliveres, en primera línea del Port de Sóller, nuestra cocina está especialmente vinculada al Mediterráneo, con pescado fresco, marisco y arroces como protagonistas. Puedes consultar nuestra carta antes de venir.
Porque visitar el Port de Sóller también consiste en eso: caminar sin prisa, mirar el mar, encontrar una mesa bajo las flores y dejar que en Ses Oliveres hagamos el resto.