Antes de que el arroz llegue a la mesa y antes de que el pescado pase por la brasa, hay otro pequeño centro de mando en Ses Oliveres Port de Sóller: el bar. Allí está Jimmy, sonrisa abierta, mano firme y mirada pendiente de lo que necesita cada mesa. Desde la barra, entre botellas, copas y bebidas recién preparadas, marca el primer compás de la experiencia: ese momento en el que el comensal se sienta, mira la carta y empieza a decidir cómo quiere disfrutar del día.
En un restaurante situado en el Passeig des Través, 18, en primera línea del Port de Sóller, la bebida no es un complemento menor. Forma parte del ritmo de la comida: una copa antes de pedir, un vermut con algo para compartir, un vino que acompañe el arroz o un licor para cerrar la sobremesa. La web de Ses Oliveres presenta el restaurante como una propuesta de pescado fresco, arroces y mariscos en una ubicación excepcional, y esa experiencia también pasa por la barra. (sesoliveresportdesoller.com)
Jimmy, al frente del bar
Jimmy es quien prepara las bebidas y mantiene el pulso del bar de Ses Oliveres. Su trabajo se nota en los detalles: una copa bien servida, el hielo justo, la fruta colocada con cuidado, el vaso adecuado y el tiempo necesario para que cada bebida salga con presencia.
Su papel es discreto, pero esencial. Un buen aperitivo puede abrir la comida con ligereza; una copa bien recomendada puede acompañar mejor un arroz; un licor servido en el momento justo puede cerrar la experiencia sin prisa. En Ses Oliveres, el servicio de barra forma parte de esa atención cercana que ayuda a que cada mesa encuentre su propio ritmo.
Aperitivos para empezar junto al mar
La carta actual de Ses Oliveres ofrece entrantes reales que encajan muy bien con ese primer momento de la comida. Entre ellos aparecen el jamón de bellota, los pimientos de Padrón, el pan de coca con tomate, el carpaccio de atún, el carpaccio de gamba roja, el calamar a la andaluza, los boquerones fritos, los carabineros al ajillo, las croquetas caseras del día, la ensalada de quinoa templada y la ensalada de tomate de temporada con burrata. La propia carta recuerda, además, que el restaurante dispone de sugerencias diarias. (ses-oliveres-port-de-soller.fra1.digitaloceanspaces.com)
Esa combinación permite construir un aperitivo mediterráneo sin complicaciones: algo crujiente, algo fresco, algo marinero y una bebida bien elegida. Un vermut, una copa de vino blanco, una cerveza fría o una copa de cava pueden acompañar perfectamente ese inicio de mesa. La web de Ses Oliveres ya destaca la cultura del vermut frente al mar, con picoteo, bebida fresca y terraza en el Port de Sóller. (sesoliveresportdesoller.com)
Bebidas, licores y sobremesa
El bar también tiene importancia al final de la comida. Después de un arroz seco de pescado y mariscos del día, una fideuá negra con gambas de Sóller o un arroz meloso de gamba roja de Sóller y sepia, la sobremesa pide otro ritmo. En ese momento entran el café, los licores, los combinados y esas copas tranquilas que no se piden con prisa. La carta confirma que los arroces se cocinan al momento y que el restaurante trabaja con producto de mercado, una filosofía que también marca el servicio: cada mesa necesita su tiempo. (ses-oliveres-port-de-soller.fra1.digitaloceanspaces.com)

Una barra con vistas al Mediterráneo
El Port de Sóller, rodeado por la Serra de Tramuntana, tiene algo que invita a alargar la comida. Por eso el trabajo de Jimmy no se limita a servir bebidas: ayuda a crear el tono de la experiencia. Primero el aperitivo, después la mesa, luego el plato principal y, al final, una copa tranquila si el día lo pide.
Puedes consultar la carta de Ses Oliveres o hacer tu reserva online.
En Ses Oliveres Port de Sóller, Jimmy está en los mandos del bar para que cada bebida llegue en su momento: antes del primer plato, durante la comida o cuando la sobremesa merece quedarse un poco más.